sábado, 3 de marzo de 2012

Savia Comunicación para Pacheco Producciones.




Girasol



 Girasoles argentinos de exportación.

Mientras conquista el mundo con la tecnología Cl Plus, Nidera se prepara para otros saltos en el cultivo que vendrán de la mano de la biotecnología a partir del uso de marcadores moleculares. 
Nuevas resistencias a herbicidas ya están en camino.


El domingo 26 de febrero, Nidera organizó una jornada en su planta de Miramar para mostrar sus últimos logros en el cultivo de girasol, desde el lote hasta la góndola. Participaron más de 200 referentes del girasol que visitan Argentina con motivo de la 18ª Conferencia Internacional, que se lleva a cabo del 27 de febrero al 1 de marzo en el Hotel Sheraton de Mar del Plata.
Hoy, Nidera es uno de los más importantes proveedores de tecnología en girasol a nivel mundial. Desde la Argentina, la compañía exporta conocimiento y genética local a distintas partes del globo. En particular la tecnología Cl Plus –desarrollada junto a BASF en 2010-.
Pablo Bergadá, director de Semillas de Nidera, fue el encargado de presentar los logros de la compañía en el negocio de semillas, y en particular del programa de girasol, en marcha desde el año 1989. La permanente innovación en el negocio ha hecho que la empresa hoy posea el 44% del mercado sojero, el 26% de maíz, el 33% de girasol y el 55% de trigo y 12% sorgo. “Más del 40% de la superficie agrícola del país es cultivada con genética Nidera. Para nosotros, esta es una gran responsabilidad”, expresó.
Lo cierto es que, mientras la tecnología Cl Plus avanza en los países productores, Nidera trabaja en nuevos lanzamientos vinculados, por ejemplo, con resistencias a Sulfonilureas e Imidazolinonas. Entre ellos, un nuevo gen de resistencia a ambas familias de herbicidas llamado Air.
Una de las particularidades que hace único al programa de mejoramiento de girasol es su integración vertical con el resto de la cadena, en eslabones en los que también la compañía desarrolla negocios, como el crushing, la refinación, el valor agregado y la comercialización de aceite para consumo doméstico, que en el caso de la Argentina lleva la marca “Legítimo”.
Amelia Bertero, a cargo del programa de mejoramiento, sostuvo que el objetivo principal es obtener 4.000 kg/ha, y más del 50% de contenido de aceite. Para ello, es importante la compatibilidad y la resistencia a herbicidas. “Estamos trabajando con el gen Imisun y el Cl Plus, obtenido por biotecnología en el laboratorio de Venado Tuerto, y hace poco comenzamos a trabajar con Sulfonilureas”, anticipó.
Según la breeder, el trabajo en la parte de resistencia a sequía es muy importante, también en vuelco de raíz. 
Lo mismo ocurre con la resistencia a factores bióticos (Verticillium, Plasmopara, Sclerotinia y Roya negra). Asimismo, en la actualidad, el programa ha puesto un importante foco en el lanzamiento de nuevos materiales Alto Oleico, tanto para el mercado local como el mundial. A esta tendencia se suma el trabajo en Mid Oleicos para el mercado norteamericano.
Uno de los desafíos del programa de mejoramiento radica en el tamaño de la zona girasolera, que es muy vasta, por lo que requiere distintos ciclos, alturas, fotoperíodos, etc., para cada una de ellas.
“Para Argentina trabajamos al igual que para Europa, con resistencia Sulfolinureas, ideal para el sur por la rotación con trigo”, precisó Bertero. A su vez, indicó que “para el norte y el sur, estamos trabajando con resistencia a Downy mildew, y para Roya negra comenzamos a introducir resistencia hace unos años, al igual que para Verticilium y Sclerotinia, que son tan importantes para la Argentina”.
Para Europa y Estados Unidos, Nidera trabaja con materiales especiales también adaptados a sus distintas regiones. En cada caso se investigan aspectos como madurez, altura, fotoperíodo, calidad de aceite, resistencia a herbicidas, tecnología IMI. Y, para Europa, se estudia y selecciona resistencia a Orobanche y Phomopsis, estas últimas sin presencia en Argentina.
“En Roya estamos trabajando para EEUU con los mismos genes que en Argentina, nuestra nursery está dividida en Baigorrita, Buenos Aires, y en el campo de invierno ubicado en Buena Vista, Formosa, es decir que tenemos la ventaja de trabajar invierno y verano en nuestro país”, señaló la breeder.
Por su parte, Mariano Bulos, del departamento de biotecnología de Nidera, se definió como “buscadores de genes”: “desarrollamos nuevas variedades, germoplasmas y metodologías para acelerar los tiempos del mejoramiento, para ello contamos con un área de desarrollo, otra incorporación de genes y control de calidad”, señaló.
El proyecto de Cl Plus incluyó trabajos de mutagénesis en una gran cantidad de semillas y permitió a Nidera lograr el primer híbrido en 7 años. “Un tiempo mucho más corto de lo que significa un desarrollo de este tipo, y estamos orgullosos de ello”, afirmó el biotecnólogo.
Según Bulos, el programa ha sido un gran creador de genes de resistencia, uno de los más destacados es el PL15, un gen de resistencia a Downy mildew. Y comentó que trabajan con un nuevo gen de resistencia a herbicidas llamado Air.
“Estamos trabajando en resistencias bióticas y abióticas con genes nativos en todos los cultivos, tanto mediante el mejoramiento tradicional como molecular”, explicó Bulos. Y precisó que siempre piensan en conseguir “la mejor opción tecnológica para cada situación agronómica, primero para nuestro país y luego para el resto del mundo, con el desafío de trabajar muchas veces con problemas que en nuestro país no existen”.
Brigitte Weston, investigadora norteamericana de BASF, también estuvo en La Ballenera y se refirió a la tecnología Imisun que trabaja en conjunto con Nidera desde el año 2000. Indicó que BASF creó una serie de protocolos para garantizar que estos materiales tengan la verdadera tolerancia al herbicida. “Tenemos que asegurarnos de que el productor va a obtener los resultados esperados”, sostuvo.
La especialista recordó que el Cl Plus posee mayor tolerancia a estrés, mayor tamaño de grano, mejor potencial de rinde y mayor porcentaje de aceite.
Panorama regionalPara presentar el la evolución del girasol en Argentina, Pablo Magliolo, del servicio técnico del oeste y Javier Latorre, del sudeste bonaerense, hicieron un repaso de lo ocurrido con el cultivo durante los últimos 20 años.
“Hasta fines de los 90, el girasol acompañaba a la ganadería en la región”, dijo Magliolo y detalló: estos eran el pilar económico de la región, con unas 1.3 millones de hectáreas. Pero la soja RR fue ocupando la superficie del girasol. Hoy se hacen 530 mil hectáreas, casi el 80 % en siembra directa, las semillas vienen tratadas en origen, el antecesor es la soja - lo que reduce la presencia de enfermedades-, el 75 % se fertiliza, y las malezas son un problema prácticamente solucionado -el 65 % de la región es tecnología Cl, y avanza la adopción del Cl Plus.
Latorre, por su parte, destacó que en el sudeste se pasó de 750 mil hectáreas a principios de 2000 a 590 mil en 2011. “En esta zona el girasol sufrió menos cambios, los productores lo conocen bien. Son cultivos de 120/125 días a cosecha y compite con el cultivo de soja, por sus ventajas como antecesor a cultivos de invierno. Los ambientes son propicios para el cultivo”, comentó.
Agregado de valor
Agustin Idoyaga, de la planta de Saforcada, en Junín, provincia de Buenos Aires, presentó la actividad industrial de Nidera en materia de girasol, que la ubica como la única compañía del país presente en toda la cadena de valor del cultivo.
Desde su planta en Chacabuco puede procesar cuatro toneladas de girasol por hora. En Saforcada, muele 2100 toneladas diarias, almacena 150.000 toneladas de girasol, 40.000 de subproductos y 300.000 de aceites.
Desde su planta de Valentín Alsina, Nidera refina, fracciona y distribuye aceite de girasol para el consumo masivo a través de sus marcas propias: Legítimo y Midas. Asimismo, fabrica y distribuye marcas de las principales cadenas de supermercados y mayoristas de Argentina y Chile. Es el mayor exportador de aceite refinado envasado listo para el consumo del país, alcanzando mercados internacionales lejanos y cercanos.
En el campo.En la recorrida por las parcelas experimentales de La Ballenera, Guillermo Alonso, gerente del servicio técnico de la compañía, presentó las particularidades de su actual portfolio de híbridos: el recientemente lanzado Aromo 105 Cl (alto oleico), Paraíso 1000 y 1001 (Cl Plus), los Paraíso 20, 21, 22 y 55 (con gran inserción en Paraguay y Bolivia), Paraíso 65 (de alto rendimiento en materia grasa) y 75 (ideal para el NEA y la región central), Paraíso 303 (material de máxima autocompatibilidad desarrollado para todas las regiones del país), Paraíso 102 Cl (el más sembrado en la Argentina) y Paraíso 104 Cl (híbrido de ciclo largo con muy destacado comportamiento a vuelco y alto porcentaje de materia grasa).

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