sábado, 25 de junio de 2011


Congreso Tecnológico 


CREA 2011: 





“Las buenas prácticas llegaron para 


quedarse."


(Comunicado Nº 7)‏




Mónica Galleguillos.

Mariana Hill Lavista.

Sebastián Bigorito.

Christian Jette.

El caso uruguayo:
Uruguay asistió recientemente a un hito histórico: 
Por primera vez, las exportaciones de granos superaron a las exportaciones de carne, lo cual genera la necesidad de revisar y prever una amplia serie de cuestiones vinculadas con la sustentabilidad.“La ley de conservación de suelos del Uruguay no es nueva; data de 1981, aunque se reglamentó en los años 90. Sin embargo, a partir del 2005 hubo una voluntad política de hacerla cumplir”, explicó Mariana Hill Lavista, Directora General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay.Un objetivo gubernamental es avanzar hacia la planificación del suelo. 
“En Uruguay, muchas veces se aplica el mismo manejo y la misma rotación en todo el país, asumiendo una misma capacidad de uso”, explicó la disertante. Identificar la capacidad del suelo para luego proponer un plan de uso, pasa a ser un tema clave. “No pretendemos que el Ministerio apruebe los planes, eso sería una locura, pero al menos habrá un ingeniero agrónomo que brinde garantías profesionales sobre cada plan”, dijo. Recientemente, se incorporó al dueño de la tierra como persona solidaria junto al productor, desde el punto de vista legal, en lo concerniente a estas cuestiones. La preservación del suelo pasa a ser crítica. 
La economía uruguaya está atravesando cambios estructurales muy fuertes. 
“Uruguay es chico en superficie, y además tenemos tres millones de habitantes, con lo cual, sin una apertura externa, en la que venimos trabajando intensamente, no tenemos demasiadas oportunidades de crecer”.
Esa apertura llevó a una intensificación de la agricultura, que derivó en un uso intensivo de los recursos naturales. 

“El crecimiento es bueno, pero hay que ver que las oportunidades no se transformen en amenazas”, manifestó Hill Lavista.
“Hemos tenido un aumento importante de la inversión extranjera directa. 

La inversión argentina, de hecho, fue notable.
 Esto también fue parte de una estrategia política oficial. Queríamos posicionarnos en el mundo, para lo cual necesitábamos abrirnos a la inversión directa”, manifestó.
Algunos objetivos que forman parte de la estrategia oficial son:
.
Profundizar el desarrollo agroexportador.
. Incluir a sectores de agricultura familiar. 

Se está trabajando activamente al respecto. 
Se trata de generar las herramientas necesarias para que la producción familiar se pueda sumar a las cadenas agroexportadoras.
. Mantener políticas claras para el uso sustentable de los recursos naturales. 

“Desde el Ministerio intentamos promover Buenas Prácticas a través de normas técnicas que se difunden y dan a conocer, pero además se fiscalizan. 
El rol del Estado es fundamental en la fiscalización del cumplimiento”, expresó la funcionaria uruguaya.
La experiencia chilena.
Cuando Chile reafirmó su voluntad de competir en los mercados mundiales de alimentos, tuvo que afrontar con realismo que, como dice un dicho local, “hay que bailar la cueca del que la toca”. La adaptación a las exigencias de los compradores no fue fácil, explicó Mónica Galleguillos, Gerente General de GCL Capacita S.A., empresa de la Fundación Chile. De 18.000 productores certificados en el año 2004, se pasó a más de 100.000 en el 2010.
Los principales compradores, en el caso de Chile, son las grandes cadenas de supermercados a nivel mundial. 

“Ellos fueron quienes le pusieron la música a este baile de las Buenas Prácticas”, expresó la oradora. 
“Eso nos costó sangre, sudor y lágrimas. 
En poco tiempo tuvimos que adaptarnos. 
En plazos record, nuestros campos lograron implementar las Buenas Prácticas y certificarse”.
Galleguillos sostuvo que la distinción entre prácticas “negociables” y “no negociables” es relativa. 

“Cuando las cadenas de supermercados nos dicen que a partir de tal fecha sólo comprarán los productos que tengan tal o cual certificación, no hay mucho margen de opción”.
 La Gerente General de GCL Capacita señaló que la implementación de Buenas Prácticas responde a distintas motivaciones:
-Comerciales. Son las que impone la industria alimenticia, y las que exigen los compradores. 

El mundo requerirá cada vez más alimentos, pero para satisfacer esa demanda habrá que responder a una serie de exigencias.
-Cuestiones de inocuidad. 

“Como sector industrial, no podemos llevar al mercado productos factibles de ocasionar problemas de salud a los consumidores”, comentó la disertante. 
Y mencionó el caso de la escherichia coli en Alemania, donde hubo varios muertos. 
“Los primeros acusados fueron los productores de pepinos en España, lo que ocasionó grandes pérdidas a ese país, por más que posteriormente se puedo comprobar que el problema consistió en la aparición de una nueva cepa hasta entonces desconocida”.
-Competitividad. La necesidad de ser competitivos es un fuerte impulso para la adopción de las Buenas Prácticas.
En Chile, señaló Galleguillos, se creó una Comisión Nacional de Buenas Prácticas, que nuclea a los principales actores del gobierno y el sector industrial.

 “Es importante que los sectores productivos estén representados a todos los niveles”, dijo. 
“ Los grandes se cuidan solos; hay que cuidar a los más pequeños”.

“Detrás de las normas hay intereses”
Sebastián Bigorito, Director Ejecutivo del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS), afirmó con pragmatismo: 
“Detrás de toda norma técnica hay una discusión geopolítica, y hay dinero de por medio. 
No hay dudas de que existen muchos intereses detrás de la construcción de una norma técnica”. 
 Sin embargo, afirmó con la misma contundencia: “El ejercicio de las Buenas Prácticas hay que hacerlo, más allá de que pueda terminar transformándose con el tiempo en una traba no arancelaria”.
En relación con las certificaciones de normas, las mismas “son apenas la punta del iceberg”, dijo. 
“Hay 18.500 normas ISO, pero sólo doce de ellas son certificables. 
La certificación es útil solamente si agrega valor”.
Lo mismo ocurre con las normas voluntarias. 
“Si una norma voluntaria no agrega valor, no es útil. Tal vez sea una norma consensuada sólo a nivel sectorial, sin mayor respaldo entre los distintos actores”, dijo.
 Eso le dio pie para enunciar las características que debería tener toda norma para ser efectiva: 
“Su proceso de construcción tiene que ser abierto a todos los sectores involucrados; participativo, y contar con una base científica y técnica”.
La adopción de las Buenas Prácticas, expresó Bigorito, debería ser proactiva. 
“Hay un balance entre normas voluntarias y normas legales. 
Si actuamos proactivamente, hacemos que esa balanza se incline más hacia el lado positivo”. 
En otras palabras, esto evita la tendencia gubernamental hacia las regulaciones extremas, y pone de manifiesto la capacidad de autorregulación de los sectores involucrados. 
“Los reguladores tal vez intentarán regular en base a normas internacionales o extranjeras, o en base a criterios difusos”.
A propósito de ello, Bigorito señaló que “no hay que confundir normas extranjeras con normas internacionales. 
Las normas internacionales son las que están dentro de las ISO. Eso no quiere decir que todas las normas ISO sean buenas, pero al menos se supone que fueron hechas pensadas en el promedio de la comunidad internacional”.
En cuanto a la huella de agua y la huella de carbono, la opinión de Bigorito fue contundente: “Son inexorables”.



Productores en la mira 
Christian Jetter, Presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz y miembro del CREA Avati-i-Arrocero, utilizó una metáfora regional para definir su postura ante las cuestiones vinculadas con la preservación de los recursos: “Yacaré que se duerme, termina en billetera”.
“Tenemos que ser proactivos –explicó-. 
No podemos quedarnos en la defensiva. 
No permitamos que nos dividan entre ambientalistas y productivistas, porque esa pelea la vamos a perder. 
No debemos permitir que se ponga de un lado a quienes dicen no tener fines de lucro, y del otro a los empresarios. 
Tenemos que demostrar que nuestra producción es absolutamente sustentable”.
Los productores arroceros, agregó, están “en la mira” debido al uso intensivo del agua que requieren. 
“Además de tierra, el arroz necesita agua durante 100 días.
 En la provincia de Corrientes utilizamos sólo el 2% del agua; el 98% va hacia el Río de la Plata, y nadie se preocupa por ello”.
“Mi opinión es que no podemos ser pasivos en este debate. Tenemos que tomar decisiones e intervenir en la ciencia y la política. 
La responsabilidad social empresarial no termina en ayudar a la escuela del pueblo, por más que sea muy importante. 
Es fundamental que nos involucremos en estos temas”.
La importancia que reviste el cultivo de arroz en Corrientes hace que este involucramiento se torne urgente:
-Anualmente, se siembran en la provincia 100.000 hectáreas de arroz. 
Durante décadas, fue prácticamente el único cultivo que se desarrolló a nivel provincial.
-La actividad tiene una fuerte demanda de recursos humanos. Actualmente, genera al menos unos 5.000 puestos de trabajo. Existen cerca de 130 productores.
- El 40% del arroz del país es producido en Corrientes.
Ingresar al mundo de las buenas prácticas representó para los productores una importante apertura mental, señaló Jetter. “Implicó que hiciéramos participar
a gente de afuera del sector.
 A los productores muchas veces nos gusta juntarnos entre nosotros y no con otros. 
Además, no nos gusta que desde afuera nos digan lo que hacemos mal. 
Sin embargo, es fundamental tener la posibilidad de saber cómo nos ven desde otros lugares”.

El disertante dejó claras también dos cuestiones: 
-“Con las Buenas Prácticas intentamos hacer una guía que realmente sea practicable. 
Los productores hacemos nuestra actividad para ganar dinero. Las Buenas Prácticas deben ayudarnos a ser sustentables en lo ecológico, pero también en lo económico”.
-“Las Buenas Prácticas deberían ser aplicables a todos los productores, chicos medianos y grandes, y no estar restringidas a una elite”.

Congreso Tecnológico 


CREA 2011: 

 


“Desafíos ambientales: 




Buscar soluciones para los problemas que vienen en camino". 

(Comunicado Nº 6)‏


Ernesto Viglizzo.


¿Es posible encontrar espacios de operatividad segura en los sistemas agropecuarios argentinos? 
¿Es posible detectar e identificar umbrales críticos de insustentabilidad en nuestra producción agropecuaria? 
¿Hay elementos conceptuales que nos permitan diagnosticar situaciones comprometidas?
En un trabajo realizado este año, Ernesto Viglizzo, investigador del INTA y el Conicet, demostró que varios indicadores ambientales valorados a escala nacional durante los últimos 50 años se encuentran aún a una distancia considerable de sus umbrales críticos con relación a otros países de referencia.
“Aunque existe una notoria incertidumbre sobre el impacto que ha tenido nuestra producción agropecuaria sobre el hábitat y la biodiversidad, otros indicadores, tales como los stocks de carbono, nitrógeno y fósforo en biomasa y suelo, están todavía lejos de la frontera de insustentabilidad”, indicó hoy Viglizzo guante la segunda jornada del Congreso Tecnológico CREA que se está desarrollando en la ciudad de Córdoba.
“Inclusive los indicadores que describen el riesgo de erosión del suelo y de contaminación de plaguicidas parecen haberse distanciado de sus umbrales críticos en el último medio siglo. 
Sin embargo, la situación de esos indicadores cambia cuando son evaluados a escalas menores”, añadió.
Viglizzo, por ejemplo, mencionó como caso paradigmático el de la desertificación de extensas áreas de la estepa patagónica a partir del aumento desproporcionado de la carga ovina realizado desde comienzos hasta mediados del siglo pasado
Pero existen casos más cercanos en el tiempo, tales como los feed lots, en los cuales existe riesgo de contaminación de cuerpos y vías de agua superficial y subterránea por sobrecarga de nutrientes producida a través de las deyecciones del ganado.
Nuevo concepto
El concepto de sustentabilidad experimentó una nueva vuelta de tuerca a partir de un trabajo publicado en 2009 por el investigador sueco Johan Rockström y equipo en la revista Nature: “Un espacio de seguridad para la humanidad” (A safe operating space for humanity).
En dicho trabajo se introdujo el concepto de “espacio operativo seguro”, que implica identificar los umbrales críticos de un conjunto de indicadores de uso habitual.
Umbral crítico es aquel que marca el límite entre el comportamiento normal (lineal) y el comportamiento anómalo (no lineal) de un sistema. 
No lineal es aquel comportamiento que introduce cambios abruptos, catastróficos e impredecibles en un sistema, provocando un cambio de estado o de fase, a menudo irreversible, distintos al original.
“La desertificación es un ejemplo de ecosistemas que colapsaron luego de ser desplazados de su condición original de equilibrio.
 El límite intangible que separa un comportamiento lineal de un comportamiento no lineal de un indicador dado es el umbral crítico de ese indicador”, explicó Viglizzo.
En su trabajo, Rockström indicó que algunos sistemas ya habrían superado su umbral crítico de insustentabilidad a escala global: uno de ellos es la pérdida de biodiversidad y el otro es el aumento de la concentración de nitrógeno reactivo en la atmósfera (o sea el nitrógeno activado por intervención humana que hoy perturba los ciclos biológicos de este elemento). 
“La pérdida global de biodiversidad parece haber alcanzado un punto tan crítico que algunos científicos indican que estaríamos ya en medio de una sexta extinción masiva de especies en la historia del Planeta”, apuntó Viglizzo.
“Contrariamente a lo que podría esperarse, el trabajo de Rockström indica que el cambio climático todavía no habría superado los umbrales críticos que podrían alterar drásticamente la base de hielo polar, el funcionamiento del sistema climático global y la propia vida sobre la Tierra”, apuntó el investigador argentino.
¿Qué aplicaciones tiene ese concepto en la Argentina? Viglizzo dijo que, más allá del hecho de que los valores promedio que registran varios indicadores ecológicos y ambientales a escala nacional no disparan señales de alarma inminente, es necesario reconocer la emergencia de umbrales críticos de insustentabilidad a escalas menores.
“Ciertos indicadores requieren contar en poco tiempo con señales de alerta temprana que indiquen una aproximación a umbrales críticos y para ello es clave el aporte de conocimiento de la ciencia”, comentó.
Pero existen al menos otros dos indicadores que levantan interrogantes a futuro: los stocks declinantes de fósforo en el suelo en muchas regiones productivas argentinas y la extracción de agua subterránea para riego de cultivos.
“Hay evidencias muy concretas de reducción de los stocks de fósforo en la región pampeana particularmente. 
Un trabajo realizado a partir de ensayos realizados durante nueve años en grupos CREA de la región sur de Santa Fe determinó que, con niveles inferiores de 20 ppm de fósforo en el suelo, el sistema ingresa en una zona de turbulencia; ahí tenemos identificado un umbral a partir del cual podemos estar en situación de riesgo”, explicó Viglizzo.
“También hay señales claras que el número de hectáreas bajo riego a partir de acuíferos subterráneos crece exponencialmente en algunas provincias argentinas. 
Este proceso se desarrolló sin haberse evaluado debidamente cuánta agua se extrae para el riego y cuánta agua se recarga a través de las lluvias. 
Las tendencias del nivel freático, muy poco evaluadas todavía en el país, pueden ayudar a esclarecer cuán seguro es el cambio de sistema que está ocurriendo de manera silenciosa”, apuntó.
“Tenemos que ser concientes que, si bien podemos extraer agua subterránea con ligereza, éste no es un recurso ilimitado; tenemos que saber cuál es la tasa de recarga del mismo y aquí los agrónomos vamos a necesitar la ayuda de los hidrogeólogos para conocer la disponibilidad real del recurso”, insistió.
“El gran dilema de los próximos años va a ser la gestión del agua. El clima en las regiones subhúmeda y semiárida argentina tiene fases secas y húmedas que son cíclicas; aparentemente en los últimos años, específicamente a partir del año 2002, estaríamos ingresando en una fase seca en esa franja del país y eso nos obliga a ser más cuidadosos con el uso del agua”, agregó.
Huella de carbono
Existen dos enfoques complementarios para medir la “huella de carbono”. 
El primero de ellos es el organizacional, por medio del cual se pretende medir la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero asociadas a una determinada actividad desarrollada por una empresa, sector económico o ente gubernamental.
El Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol) es la metodología más empleada a nivel internacional para realizar inventarios organizacionales de GEI. 
Vale recordar que los seis GEI previstos en el Protocolo de Kioto son dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidroflourocarbonos (HFCs), perflourocarbonos (PFCs) y hexafluoruro de azufre (SF6). 
La unidad de cuenta establecida para calcular las emisiones es la tonelada de dióxido de carbono equivalente (teq CO2).
 Por ejemplo: el metano (CH4) se contabiliza con una equivalencia 21 a 1. 
Es decir: una tonelada de metano se contabiliza como 21 toneladas de CO2 equivalente.
El otro enfoque es el que trabaja sobre el ciclo de vida de un producto: abarca la originación de la materia prima, procesamiento, distribución, uso y disposición final. 
Es un cálculo bastante complejo porque debe considerar, además del producto en sí mismo, el envase y la disposición final de ese material.
El cálculo de la huella de carbono de un producto puede ser útil para analizar el consumo energético presente en el ciclo de vida del mismo y evaluar sí eventualmente es posible aplicar medidas de reducción o eficientización energética. 
También podría representar una herramienta comercial para posicionar un determinado producto entre consumidores de altos ingresos de algunas naciones europeas.
 “Nosotros quizás no somos tan eficientes en producción medida por unidad de tierra, pero sí lo somos en producción por unidad de energía empleada”, comentó Viglizzo.
 “¿Cuánto cuesta en términos de huella de carbono hacer cruzar un producto por el océano para que llegue a Europa? 
Esta es una cuestión emergente que puede llegar a representar una barrera para-arancelaria para nuestros productos agropecuarios”, añadió.
Otro de los indicadores clave es la eficiencia en el uso de agua para producir una tonelada de un producto (“huella del agua”). “Existen países que son deficitarios en agua y otros son superavitários; es decir, algunos países pueden emplear sus excedentes de agua para producir alimentos y exportarlos, con lo cual están exportando agua virtual”, señaló el investigador argentino.
“De esta manera, si se estima que para producir una tonelada de soja se requieren alrededor de 900 litros de agua y eso puede ser certificado, entonces eso podría ser una ventaja para nuestros productos en aquellos mercados que deban emplear sus recursos de agua para uso humano al no disponer de ese recurso en abundancia”, añadió.

jueves, 23 de junio de 2011


Congreso Tecnológico 


CREA 2011: 


“Hoy el futuro se tornó completamente 


  impredecible.” 


(Comunicado Nº 5)‏


Yolanda Kakabadse.

Pocos años atrás el futuro era relativamente sencillo de predecir. Bastaba con proyectar escenarios con determinadas certezas y condiciones. Hoy, el futuro es simplemente impredecible. Así comenzó su disertación la presidente del Directorio Internacional del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Internacional), Yolanda Kakabadse, en la segunda jornada del Congreso Tecnológico CREA 2011 que se está desarrollando en Córdoba.
“Estos tiempos son de escenarios inciertos, con sequías e inundaciones por igual, la aparición de bacterias, vectores desconocidos en algunos lugares del planeta y crisis económicas insospechadas”, graficó. Esta incertidumbre plantea nuevos escenarios “donde el ambiente recobra importancia”.
Recordó que la agenda verde, una década atrás, era apenas un espacio para ecologistas e idealistas que “molestaban” con una agenda confrontada al desarrollo y la economía y a la que se acusaba de preocuparse más por la naturaleza que por el hombre.
“Hoy es imprescindible reconocer el valor importante que tienen el ambiente y la naturaleza”, subrayó Kakabadse. 

En ese sentido, sostuvo que “en cualquier sociedad actual la sustentabilidad es una utopía. 
No existe una sociedad que pueda decir `llegué´. 
Y mientras más nos acercamos a la meta, más distante estamos de la sustentabilidad real. Es un reto permanente que se nos presenta, y por eso es tan fascinante”.
Igualmente, la especialista resaltó que la sustentabilidad deberá permitir que todos ganen, para disminuir la inequidad entre los países. “Seguramente, habrá quienes estén mejor y otros que deberán resignar algo. Pero debemos trabajar para agrandar la torta, porque todos somos importantes. Aunque no se trata de cuantificar las ganancias y las pérdidas sólo desde el aspecto monetaria, porque hay otros aspectos igual o más importantes”, evaluó.
La presidente de WWF Internacional, Al referirse a los recursos naturales desmitificó la idea de que recursos como bosques, aguas y suelos productivos sean renovables. 
Sostuvo que la solución para los problemas de agua en ciudades costeras está en la creación de más plantas desalinizadoras. 
Y enseguida planteó que el desafío principal actual es cómo llevar agua a Córdoba, Quito, Bogotá o Salta, dado que no sirve pensar en financiar proyectos de desarrollo si no se puede asegurar su provisión de agua.
Kakabadse también destacó el valor y peso específico de la biodiversidad, “palabra usada pero no asumida”, en nuestra calidad de vida. 
La interrelación de los ecosistemas y los seres vivos sustentan la vida, “pero no se le prestó la debida atención, por lo que queda mucho trayecto por recorrer”.
Criticó la falta de vínculos evidentes en los países latinoamericanos entre quienes tienen a su cargo la ciencia y las decisiones políticas. “En la formación académica nos olvidamos de construir un puente que traslade la información a los responsables de aplicar las políticas a partir de esa información”, dijo.
Por ese motivo llamó a invertir más en ciencia aplicada, dado a que por falta de conocimiento, la política pública puede provocar un desastre en un ecosistema. 
Y si una especie cae, luego caen otras como en un efecto dominó. Así, el reto vital es fortalecer el proceso de comunicación de la información hacia la política. 
“Porque no es malo tener intereses, mientras sean abiertos y se puedan discutir. 
Como tampoco es mala la negociación, mientras no haya negociados que atentan contra la transparencia”, indicó para remarcar que la negociación “es la sustentabilidad a la que se debe aspirar porque define las prioridades de una nación”.
Enriqueciendo su visión, ejemplificó el caso chino, donde las autoridades importan agua de todos los continentes, sabiendo que en su territorio escaseará en pocos años más, a partir de una decisión política consensuada y pensada para el largo plazo. 
La contracara, según la titular del Directorio Internacional del Fondo Mundial para la Naturaleza, es la incapacidad de desarrollar conjuntamente propuestas políticas globales entre Estado y privados en los países latinoamericanos. 
“Necesitamos aplicar una inyección profunda, porque la riqueza imaginativa de Latinoamérica existe, es reconocida. 
Pero la mantenemos guardada”, apuntó.
“En este siglo, no podemos seguir cuantificando el PBI sólo a partir de divisas y relación entre lo que entra y sale. 
El PBI también debe cuantificar pérdidas y ganancias sociales, capacidad de inversión tecnológica, educación, capacidad de tomar decisiones y las fortalezas de sus instituciones. 
Mientras no tengamos claro este aspecto, no podremos saber si avanzamos o retrocedemos”, reveló.
Responsabilidad Social
En otro tramo de su exposición Yolanda Kakabadse también abordó la temática de la responsabilidad social, merced a la cual especialmente las empresas deben sentir “sorpresa y admiración” por una sociedad cada vez más exigente en términos de consumo. No sólo de alimentos, sino también por tendencias que no reconocen fronteras, como la obesidad y otras enfermedades sociales que generan cambios de comportamiento.
“Se reconoce el valor de lo orgánico, la importancia de dietas balanceadas, la exigencia de certificación a los productores. 
Todo esto nos brinda posibilidades reales de competitividad. 
Pero debemos pensar en la parte oscura de la producción de alimentos: los desperdicios. 
El 43 por ciento de lo que desechamos en nuestras casas es comida empacada, ya sea porque consideramos que no tiene valor o porque su fecha de vencimiento nos obliga a botarla”, ilustró.
“La sociedad de consumo, con sus normas, nos dice que hay que deshacerse de esa comida, nos hace cómplices de un comportamiento que no es el ideal, porque muchas veces tiramos comida en buen estado”, manifestó.
Avanzando sobre el cambio climático, la especialista destacó que Canadá y Rusia mantienen silencio respecto al tema, “mientras nuestros países, Europa y Asia se pelean. 
Canadienses y rusos callan, porque el cambio los va a favorecer. Se abren expectativas de nuevas rutas en el Ártico, nuevas posibilidades para la agricultura”.
Como en todo, hay ventajas y desventajas. 
Desafíos que son muy negativos y oportunidades inmejorables. “Debemos adoptar medidas para mitigar el impacto del cambio climático. 
Una de ellas es considerarnos parte y actores de nuestros ecosistemas, como por ejemplo la cuenca amazónica, el bosque atlántico repartido entre Argentina y Brasil y la cuenca hídrica argentina con sus ríos, pantanos y océanos. 
Cada acción que se toma en tierra impacta en el océano. 
Por eso debemos profundizar los cuidados, porque cuando se pierde una especie, nos damos cuenta muy tarde. 
Y el 60 por ciento de la alimentación mundial está relacionada con el océano”, aportó.
Finalmente, Kakabadse se refirió a las iniciativas mundiales tendientes a preservar el planeta y mitigar las diferencias sociales y económicas. 
Lo hizo a partir del entendimiento de que las zonas urbanas, generalmente mal planificadas, serán las que más padecerán los efectos de las acciones del hombre sobre el medio ambiente. Especialmente, los sectores marginados y con mayor vulnerabilidad.
En cuanto a las cumbres sobre cambio climático, advirtió que se convirtieron en una puja por el poder. 
“Avanza lentamente en manos de negociadores que no tienen visión política y sólo piensan en lo inmediato”, criticó. 
Por eso clamó por “la aplicación de una inyección de decisiones políticos que le brinde oportunidades reales a todos los continentes”.
Asimismo, aludió a la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible Río+20 que Brasil acogerá en 2012. 
“Debe ser visto como un disparador de propuestas a implementar en el mediano y largo plazo. 
Porque nosotros mismos, como ciudadanos, podemos garantizar su éxito si nos preparamos para entregar propuestas de solución conjunta a los problemas actuales”, evaluó.
“Los recursos naturales se están agotando y sabemos que no podemos depender de ellos para siempre. 
Por eso se torna imprescindible recobrar el equilibrio. 
Debemos proteger nuestro medio ambiente, el planeta cuanto antes y cuidar la infinidad de servicios que nos ofrecen los ecosistemas. 
Hoy en la OMS existe una agrupación llamada amigos de los pescados, integrada por Ecuador, Perú, Brasil, Estados Unidos, Noruega y Japón, una mezcla impensable que refleja la preocupación de esos países por los recursos marinos. 
Hay preocupación por la sustentabilidad de la soja y con las cuestiones ganaderas y la certificación agrícola debe suceder lo mismo”, postuló.

miércoles, 22 de junio de 2011


Congreso Tecnológico CREA 2011: 


“Oportunidades que no pueden

  desaprovecharse” 


    (Comunicado Nº 4)‏



Viraj Tarkunde                                               




Félix Peña

Mariano Bosch (h)


Frederik Vossenaar.





“Siguen habiendo un montón de oportunidades de crecimiento”. Así lo indicó Mariano Bosch (h), CEO de Adecoagro, durante una presentación realizada durante el Congreso Tecnológico CREA que se estará realizando hasta el próximo viernes en la ciudad de Córdoba.
“En Corrientes, por ejemplo, vemos una oportunidad con la producción de arroz y vamos a seguir creciendo ahí. 

En lechería la Argentina está perdiendo una oportunidad increíble: somos unos pocos lugares en el mundo que tiene plena disponibilidad de maíz y proteínas vegetales para transformar en proteínas animales”,
Bosch recordó que una tonelada de maíz tiene un precio FOB del orden de 300 dólares, mientras que una tonelada de leche en polvo tiene un valor de alrededor de 4500 dólares.
Adecoago produce casi un millón de toneladas de productos agropecuarios en unas 300.000 hectáreas localizadas en naciones del Cono Sur.
 Emplean a alrededor de 6000 personas. 
A comienzos de este año recaudaron 420 millones de dólares al lanzar una Oferta Pública de Acciones en el Nasdaq.
“Tenemos esos recursos para seguir haciendo desarrollos: la demanda existe y va a seguir existiendo; nosotros tenemos activos para abastecer esa demanda, tenemos un modelo sustentable de producción y gente capacitada para manejarlo”, apuntó Bosch.
Por su parte, Félix Peña, director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación Standard Bank, indicó que “se está viviendo un momento revolucionario en términos históricos: tenemos que sacar provecho de las oportunidades que se nos están abriendo”.
“El primer deber que tenemos es la capacidad de diagnóstico, debemos tratar de entender qué es lo que está pasando y cómo se mueven nuestros competidores; no se trata de tener un diagnóstico voluntarista y pensar que estamos en una mina de oro”, explicó Peña.
“En los próximos 15 años se van a incorporar en las ciudades de China el equivalente a la población actual de EE.UU., eso implica un cambio cualitativo y va a requerir una movilización de inteligencia e innovación”, añadió.

Peña además dijo que la segunda condición es la presencia sostenida en los mercados externos de la oferta originada en el país. “No es suficiente una estrategia de exportaciones ocasionales en base a ventajas coyunturales: cada vez más es necesario lograr una inserción estable en terceros mercados de empresas que internacionalicen sus estrategias de producción y comercialización”, consideró.

“Una tercera condición es la inserción del país en múltiples espacios y redes trasnacionales, como resultante de la negociación de distintas modalidades de alianzas estratégicas y de acuerdos comerciales, y de la inserción activa de sus empresas en encadenamientos productivos transnacionales, tanto globales como regionales”, indicó el director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación Standard Bank.
En tanto, Viraj Tarkunde, directivo de Louis Dreyfus Commodities India, señaló que “en India, si bien somos importadores de aceites vegetales, producimos suficiente comida para la población local, pero podríamos llegar a tener que importar comida si la demanda interna sigue creciendo”.
Tarkunde señaló que la posibilidad de que el crecimiento de la oferta india de alimentos acompañe a la demanda proyectada está limitada por la falta de disponibilidad de tierras productivas y de inversiones suficientes en infraestructura.
Frederik Vossenaar, consejero Agrícola de la Embajada del Reino de los Países Bajos en Argentina, señaló que la Política Agrícola Común de la UE-27 perdió mucha importancia en los últimos años y todo indica que seguirá en ese sentido en la reforma prevista para 2013.
“Los gastos agrícolas de la UE van a disminuir y serán dirigidos a una agricultura verde, sin apoyo de precios o intervenciones al mercado. Pero los contribuyentes europeos van a estar dispuestos a pagar subsidios agropecuarios por el mantenimiento del empleo, de los paisajes, y los servicios ecológicos que brindan esas actividades”, explicó Vossenaar.
“Debido a esta mayor orientación al mercado, un gran número de medidas, que hasta ahora eran los principales instrumentos de la PAC, hoy apenas representan una red de seguridad utilizada únicamente en casos de fuerte baja de precios. En términos de la OMC, todos los gastos de la PAC serán parte de una caja verde”, añadió.
“Los supermercados quieren distinguirse y entre ellos compiten para ganar una imagen verde. Es una oportunidad para los productores que entienden los deseos de ese tipo de supermercados, es una oportunidad para los productores que pueden mostrar que su producción es sustentable. No importa si son europeos o argentinos”, apuntó el diplomático europeo.
Vossenaar. Dijo que en la comercialización de nuevos alimentos “vemos ya productos innovadores que tienen relación con el tipo de producto, producción ética, menos energía (CO2-footprinting), fair trade o envases ecológicos. Lo que tienen en común todos ellos es que ponen una respuesta a la demanda de los consumidores que piden paz en su mente con relación a la sustentabilidad del proceso de producción”.

Congreso Tecnológico CREA 2011: 


 “Es imprescindible dejar en paz al maíz” 


   (Comunicado Nº 3)‏


En el marco de la Primera Jornada del Congreso Tecnológico CREA 2011 que se está llevando a cabo en la ciudad de Córdoba, el director del Instituto Interamericano para la investigación del cambio Global de Brasil, Holm Tiessen, aseguró que el desafío del desarrollo tecnológico es “actuar como un motor positivo ante las nuevas contingencias que plantea un mundo con contingencias múltiples”. 
Y bregó por que se deje en paz al maíz como alimento, ya que su potencialidad dentro del sistema de producción de biocombustibles es escasa.
En su exposición sobre “Desafíos tecnológicos para capturar las nuevas oportunidades” el disertante brasileño adelantó que asoma una huella muy importante de carbono en todo el mundo. “En ese espacio, Argentina tiene asignada una contribución muy pequeña, aunque, de no tomarse ciertos recaudos puede multiplicarse y alcanzar niveles similares a Estados Unidos y Europa”.
Tras trazar el panorama que se abre sobre los suelos sudamericanos, sostuvo que “habrá que limitar el uso del C y CO2, porque si bien tiene una potencialidad enorme para sus tierras en pleno desarrollo, también representan serios riesgos”.
“Como agricultores atravesamos una situación difícil, generando determinados niveles de carbono, a partir de las necesidades universales de alimentos y por la presión internacional de apostar a los biocombustibles. La presión viene de todos lados”, consideró.
El especialista planteó que se atraviesa un gran desafío de cara el futuro, pensando en la productividad y en la función ambiental y global de las áreas y los suelos. “La elección de cada pueblo debe atender y repensar que los residuos no son energía gratis”, planteó.
Tiessen no mostró un gran optimismo sobre la apuesta hacia el biocombustible para el sector del transporte, tal como pretenden Europa y Estados Unidos.

 “Los restos fósiles siguen siendo una posibilidad”, destacó. 
Y explicó su tesitura desde el aspecto energético. 
“Quemar alcohol de maíz es como hacer arder dos veces el combustible para emplear la energía una sola vez. 
Actualmente se quema mucho y en el mediano plazo la situación será más grave en procura de sustituir los combustibles fósiles”, puntualizó.
En ese sentido, consideró que Argentina atraviesa una situación mejor que la de Brasil. 
Aunque exhortó a que en el futuro próximo surjan tecnologías alternativas “para dejar al pobre maíz en paz, porque la gente quiere comer maíz. 
Sinceramente, creo que el alcohol de maíz no es realmente útil para el sistema de la producción”.
Sobre los problemas que en el corto tiempo atravesarán las naciones agrícolas, el director del Instituto Interamericano para la investigación del cambio Global de Brasil recordó que varios aspectos dependerán de regiones “que no se caracterizan por su estabilidad política”.
“Si observamos detenidamente, el 50 por ciento de las reservas mundiales de fosfato estarán ubicadas en el norte del África, región políticamente inestable. 
Si a eso le sumamos que la mayor explotación de petróleo está en el mundo árabe, acordaremos con que el panorama no es el mejor. 
Podemos tomar como ejemplo a China, que tomó la decisión política de limitar sus exportaciones de fosfato, porque sabe que va a necesitar las reservas para el futuro. 
Siempre la concentración en pocas manos, termina siendo perjudicial para la mayoría, por el manejo de precios que permite”, dijo.
Tiessen insistió en a que los responsables de las políticas agrarias deben pensar en los recursos actuales, para no correr riesgos futuros por la posible carencia. 
“Próximamente tendremos un pico de producción de fosfato, como sucedió puntualmente con el petróleo. 
Y llegará un momento en que se acabará, o se producirá a costos muchos más altos. 
Por eso tenemos que estar preparados, porque los precios van a subir, más allá de que puedan surgir nuevas reservas”, apuntó.
Adentrándose en la situación que se vive en Argentina, el especialista mostró su preocupación por el cambio climático que se está gestando en las “pampas, donde las temperaturas en verano tornan prácticamente imposible la vida. 
A eso hay que sumarle que faltan lluvias para sostener el proceso productivo”.
El brasileño destacó que este cambio del clima aflige a 30 millones de hectáreas, “una superficie mayor que todas las praderas de Canadá”. 
También recordó que estas transformaciones son producto de un proceso de 15 años, “con fuerte impacto sobre la productividad.
“De Córdoba hacia el norte del país, siempre se dependió de las lluvias. 
Cuando llovía un poco más, se ahorraba agua para el riego. 
Pero a partir de la nueva tendencia en el sector, se hizo un mal uso del agua, porque se emprendieron inversiones con exigencias de rendimientos altos. 
Y ante fenómenos como la “Niña”, que deja una gran sequía como secuela, no sólo se consume el agua reservada oportunamente, sino que se requiere más para equilibrar la productividad. 
Y esto no es bueno en absoluto”, manifestó.
Al respecto, trazó una analogía con lo que sucede en la zona desértica de Estados Unidos, donde desde Texas gasta el norte de Montana se están agotando las reservas subterráneas, en pos de dar una imagen imposibles desde la naturaleza.
Exhortó, entonces, a observar las experiencias ajenas, pero no cometer errores similares. 
Lo hizo al referirse específicamente a la iniciativa presentada por legisladores pampeanos, para trazar un acueducto que permita paliar su natural escasez acuífera. 
“Si queremos tomar ejemplos, busquemos los positivos, como Canadá, cuyos deshielo permite el desarrollo de la agricultura desde hace 150 años”, graficó.
“Los desafíos son enormes. 
Pero el principal es tomar decisiones que no afecten a nuestros países, ni a los vecinos. 
Nosotros decidimos el mundo en que queremos vivir. 
A nadie le escapa que la urbanización tiene sus propios problemas. 
Pero el sector agrícola debe repensar cómo vivir con variedad climáticas y recursos cada vez más caros y escasos, algunos de ellos, incluso, agotados”, postuló.
Finalmente, el especialista brasileño lamentó la falta de diálogo que sigue existiendo entre el gobierno argentino y el sector agropecuario. 
Y remarcó que ningún sector productivo sobrevivirá en el mundo globalizado sin apoyo político.
“Me apena que Argentina, con su alto desarrollo de conocimiento y tecnología, no pueda sentar en la mesa a los productores y a sus políticos. 
Los agricultores franceses, cuando descargan a modo de protesta su producción y sus deshechos en los Champs Elysees, tienen apoyo político. 
Acá no sucede. 
Es imprescindible trazar una política estructural para el sector agropecuario. 
Los políticos, solos, no podrán hacerlo. 
Y los productores, por su cuenta, tampoco. 
La trazabilidad del plan depende de la tecnología política. 
Y creo que éste es el mensaje más importante”, concluyó.

SABIAS PALABRAS, SABER HOY QUE HAREMOS MAÑANA, Y NO PROFUNDIZAR MODELOS CORRUPTOS, QUE ENRIQUECEN A UNOS POCOS AMIGOS DEL PODER Y SUMERGEN EN LA MISERIA A LOS PUEBLOS, PARA EJEMPLO TENEMOS VARIOS. . .


 


Congreso Tecnológico CREA 2011: 


"Saber hoy qué haremos mañana" 


(Comunicado Nº 1)‏



Francisco Iguerabide.


Presidente del Congreso Tecnológico CREA 2011.

Voy a comentar tres momentos que fueron importantes para la definición del temario del presente Congreso Tecnológico CREA.

En primer lugar, un intercambio sobre el contexto en el cual llevamos adelante nuestra actividad. 

Intercambiamos pareceres sobre la misión de las empresas y definimos que, si bien son generadoras de productos, la misión de las mismas consiste en servir a la sociedad que las contiene.
También hablamos mucho de la interdependencia entre las personas, tanto en la actividad diaria cotidiana como en la empresaria. 

Hoy más que nunca dependemos de muchos actores y muchas personas dependen de nosotros. 
Esto está potenciado por la tecnología de las comunicaciones, que nos permite llegar a mucha más gente y generar nuevos vínculos sin restricciones geográficas.
Esa interdependencia es positiva porque nos permite mejorar lo que estamos haciendo a una velocidad creciente. 

Pero también estamos más expuestos y, por ende, los valores de las personas pasan a jugar un rol crucial.
Hoy la sociedad se preocupa por qué producimos, cómo lo hacemos y cómo nos va: debemos ser nosotros mismos quiénes demos respuesta a estas inquietudes.
En segundo lugar, definimos cuál debería ser la propuesta de valor para los asistentes del Congreso Tecnológico CREA. 

¿Por qué vale la pena dedicar tres días para pensar en el largo plazo cuando existen muchos temas urgentes en la coyuntura? Porque sabemos por experiencia que dedicar tiempo a pensar en el largo plazo nos hace tomar mejores decisiones en lo inmediato; decisiones cuyo resultado cosecharemos con el tiempo.
Creemos que no solamente tenemos que ampliar nuestra visión, sino profundizarla, entendiendo por esto ir a las causas profundas que están involucradas en los procesos a partir de los cuales se construye la realidad.
Queremos que las empresas y los empresarios encuentren nuevas ideas para progresar en un ámbito sustentable para todos.

Finalmente, como institución, queremos consolidar nuestra misión de Crear Confianza y Potenciar Ideas, para construir entre todos Una Argentina Posible. 

En ese sentido, queremos que las ideas que aquí se instalen, sean útiles para ser aplicadas en beneficio de las empresas, la sociedad y el ambiente.
En tercer lugar, quería comentarles el objetivo específico de este Congreso Tecnológico, que es generar un ámbito a partir del cual se instalen los temas cruciales que nos permitan anticiparnos a las necesidades del mundo y mejorar así la competitividad de las empresas.

La anticipación es fundamental para dar respuesta oportunamente y la competitividad es fundamental para hacerlo bien. No entendemos la competitividad como una carrera, sino como la búsqueda de la manera más eficiente para alcanzar los objetivos propuestos.
El ámbito y la forma de hacerlo son fundamentales. 

Buena parte de las respuestas que necesitamos no están en ningún manual, sino en la síntesis integradora del intercambio de diferentes saberes y conocimientos. 
En esto la diversidad de aportes es fundamental, siempre y cuando los mismos estén sustentados, claro, en vínculos sólidos sustentados en valores firmes.
De eso se trata este encuentro: de saber hoy qué haremos mañana. Tenemos un gran desafío por delante en los próximos días. 

Muchas gracias.

CUANTAS VERDADES TODAS JUNTAS. LASTIMA QUE QUIENES DEBIERAN VER Y ENTENDER ESTE MENSAJE, SEGURAMENTE ESTAN PENSANDO EN GANAR ELECCIONES PARA IMPEDIR MÁS.



Congreso Tecnológico 


CREA 2011: 



“El agro debe ser la vanguardia de 


  un proyecto nacional” 

   

(Comunicado Nº 2)‏



“La tarea nacional pendiente en nuestros países es organizar un nuevo modelo de desarrollo, basado en la ampliación de oportunidades para trabajar, para producir y para aprender. Nuestros pueblos no quieren caridad sino instrumentos”, señaló Roberto Mangabeira Unger, ex Ministro de Asuntos Estratégicos durante el gobierno de Lula da Silva en Brasil, durante la primera jornada del Congreso Tecnológico CREA 2011
“El atributo más importante de nuestros países es su vitalidad. Una vitalidad desmesurada, asombrosa y anárquica. 

Nuestra tragedia histórica ha sido negar a ese dinamismo frustrado los instrumentos y las oportunidades para fecundarlo”, agregó el disertante. 
En su opinión, “la agricultura es el terreno más importante para superar esta tragedia histórica”.
Agricultura y desarrollo nacional
Durante la primera parte de su charla, Mangabeira Unger ubicó al agro en el contexto de una propuesta nacional. 
“Lo que predominó en nuestros países en las últimas décadas fue la popularización del consumo.                                                         Un consumismo popular, sin el correlato de un desarrollo productivo”. 
Algunas de las consecuencias de ese proceso fueron una fuerte presión inflacionaria, el avance de un proceso desindustrializante y un creciente desequilibrio comercial. 
Pero lo peor, en su opinión, fue “negar instrumentos a nuestros países para ascender en la escala de la productividad. 
No prosperaremos siendo una China con menos gente, sino apostando a la calificación y la valoración del trabajo”.
En todo el período histórico en el que predominó como proyecto nacional la popularización del consumo, la agricultura, explicó el orador, fue vista como una mera fuente de financiamiento. “Fuente de riqueza fácil para subsidiar el consumo de las masas urbanas. 
Nunca fue vista como vanguardia potencial de una alternativa productiva”.
La construcción de un “productivismo incluyente” exige “lo que raramente hicimos en nuestras historias nacionales: 
Innovar en las instituciones, incluso en las instituciones económicas que definen a las economías de mercado”.
“No basta con regular el mercado y contrabalancear sus efectos recurriendo a políticas sociales. 
Es necesario reconstruir el mercado en su terreno institucional para asegurar más acceso a más mercados para más personas, de más maneras. 
Y la agricultura, más que una fuente de financiamiento, tiene que ser vista como el ámbito propicio para iniciar esta tarea”.

Hacia un modelo post-fordista.
La esencia del sistema industrial establecido en nuestros países en el siglo pasado, explicó Mangabeira Unger, fue lo que los especialistas llamaron “fordismo industrial”. 
Es decir, la producción en gran escala, con procesos productivos rígidos, mano de obra semiespecializada y relaciones de trabajo muy jerárquicas y rígidas. 
“Eso sirvió para alcanzar patrones de excelencia fabril, pero es retrógrado en su paradigma tecnológico y organizativo. 
Tenemos, por lo tanto, dos tareas simultaneas en materia de reconstrucción industrial”. 
Ellas son:
-Superar el “fordismo tardío” y avanzar hacia formas de producción más descentralizadas, flexibles, intensas en conocimiento y orientadas a la innovación permanente.
-Organizar fuera de los centros industriales el pasaje hacia el post fordismo. 
Esto implica innovar institucionalmente en las políticas industriales, y fomentar entre los productores -sobre todo entre los pequeños y medianos- relaciones de competencia cooperativa. 
Es decir, que puedan competir unos contra otros pero cooperando para lograr economías de escala.
“Hay que romper el chaleco de fuerza que suprime la vitalidad de las naciones en vez de vitalizarla”, explicó el disertante.
El agro como vanguardia.
En la segunda parte de su charla, Mangabeira Unger profundizó su visión de modelo agrícola como vanguardia de un proyecto nacional. 

El mismo debe tener, en su opinión, tres objetivos:
-Superar el contraste meramente ideológico entre agricultura familiar y agricultura empresarial. 
“No hay dos agriculturas en el mundo.                                          Sólo hay una. 
El imperativo es asegurar atributos empresariales a la agricultura familiar”, expresó.
-Insistir en la industrialización, es decir, en la agregación de valor a los productos agropecuarios para poder subir su escala y su productividad.
-Construir en todo el país una clase media rural fuerte.  “Entiendo que ese proyecto implica garantías por parte del Estado para lograr superar nuestra dependencia ruinosa e innecesaria del cartel mundial de fertilizantes. 
Los fertilizantes implican hoy el 40% del costo de los productos agrícolas”.
Iniciativas institucionales.
El “proyecto agrícola libertador”, como lo definió Mangabeira Unger, implica lograr, previamente, una serie de innovaciones institucionales:
-Organizar el extensionismo agrícola a nivel nacional.
-Popularizar el acceso a los instrumentos con los que la agricultura se resguarda contra el riesgo.                                      “La agricultura pequeña y mediana afronta la combinación de un doble riesgo: volatilidad de precio y clima”, dijo el disertante.
Los instrumentos tradicionales para hacer frente a esta amenaza (los precios mínimos, los seguros agrícolas y el seguro de renta) están siendo substituidos en todo el mundo por una nueva ingeniería financiera de opciones. 
“El problema es que estos servicios sólo están disponibles para los grandes productores. 
El Estado debería ayudar a ponerlos en disponibilidad para los pequeños y medios productores”.
-Reorganizar los mercados agrícolas. 
“En nuestros países, los productores están fragmentados, mientras que los proveedores y compradores se encuentran cartelizados, por lo cual se llevan la parte del león. 
Es necesario radicalizar la competencia, imponiendo el capitalismo a los capitalistas. 
Hay que desorganizar los carteles de proveedores y compradores y usar las armas del Estado para aumentar el poder de negociación de los productores”, manifestó.

Mala imagen.
Para que todo esto ocurra, es necesario evitar que la agricultura aparezca en el imaginario nacional como un grupo sectorial que a través del lobby defiende sus intereses corporativistas. 
Los productores agrícolas tendrían que participar en el imaginero nacional no sólo como un sector, sino como un grupo de ciudadanos que proponen las líneas avanzadas de un nuevo camino de desarrollo nacional. 
Esto les otorgaría el derecho a hacer dos clases de exigencias:

-Que la riqueza tributada por la agricultura sea usada para financiar la industrialización de los productos agropecuarios.

-Que se construya una asociación entre el poder público y los productores privados, para avanzar en este nuevo marco institucional liberador.

Pero para llegar a esa instancia, hay que superar la actual cultura de desencanto en relación con la política, “una cultura que heredamos del hemisferio norte, sin tener en cuenta que no somos Dinamarca ni Suiza. 
Nosotros necesitamos desesperadamente a la política para construir nuestro futuro”.

Superar el desencanto con la política implica instaurar en nuestros países una cultura de la rebeldía, aliada con la imaginación, y muy especialmente, la imaginación institucional.
“Dirán que falta fuerza para lograrlo; pero les aseguro que la insurgencia generará su propia fuerza. 
También dirán que falta esperanza: Pero la desesperanza no es la causa de la inacción, sino, principalmente, su consecuencia”, concluyó.

sábado, 18 de junio de 2011

Fertilizar


El impacto de la fertilización


en el cultivo de trigo. 

Desde Fertilizar afirman que la fertilización es el segundo factor en importancia para explicar el rendimiento del cultivo, siendo el primero las precipitaciones. 
En esta campaña, con un perfil de humedad de los suelos adecuado en la mayoría de las zonas trigueras del país, la estrategia de fertilización se perfila como el principal aspecto para alcanzar el potencial productivo de este cultivo.



En una reunión llevada a cabo por Fertilizar, miembros de la entidad y referentes técnicos del sector plantearon las buenas perspectivas del cultivo y el rol clave de la fertilización en el rendimiento del trigo.
A modo de introducción, los directivos de Fertilizar hablaron del consumo de fertilizantes en 2010 donde se alcanzaron las 3,4 millones de toneladas, cerca del récord obtenido en 2007, de 3,7 millones de toneladas.
En este sentido comentaron que si bien hubo
 una mejora en el consumo de fertilizantes y una recuperación en la reposición de nutrientes,logrando revertirse la tendencia negativa, aún no se alcanzaron los valores históricos de reposición.
“Hubo una recuperación parcial en 2010, pero no es suficiente para cuidar el recurso
 suelo.
Deberíamos llegar al 70/80 % de reposición. La reposición de nutrientes es fundamental
 dado el desbalance del suelo en argentina”, señalaron.
Luego, desde Fertilizar comentaron las condiciones para la actual campaña de trigo.
En este
 sentido, Pablo Pussetto, Presidente de la entidad explicó cuáles son los factores que, sumados a las óptimas condiciones de humedad, auguran una muy buena campaña de trigo: las relaciones insumo – producto más favorables de los últimos años y un margen bruto altamente positivo que eleva al margen bruto de trigo-soja por encima de soja de primera. Y recalcó que la inversión en tecnología de fertilización aporta entre el 1.5 y 3 dólares por dólar invertido
(incluyendo la respuesta en soja).
Además, destacó que el trigo es un cultivo muy importante

para el suelo por su impacto favorable en la rotación, porque mejora el balance de carbono y es un vector excelente para reponer nutrientes, así como también rastrojo en superficie,
diversificación de portafolio, y estabilidad de rendimientos del sistema.
“El aumento de la producción de trigo en el país está asociado al incremento de los rendimientos por hectárea y hoy, la tecnología de fertilización explica la tercera parte del
rendimiento del cultivo de trigo, siendo el segundo factor en importancia para obtener buenos rindes, después de las precitaciones, o sea, el principal factor controlable”, afirmó Pussetto.
Por su parte, Jorge Bassi, Vicepresidente 2º de la entidad, agregó: “Venimos de rendimientos récord, ya que en diferentes zonas del país se lograron los 10.000 kilos de trigo-soja en 2010.
Este es un hito productivo y un desafío para esta campaña”.
Otro de los aspectos que se destacaron en la evolución de la campaña de fertilización de trigo 2011 es el adelantamiento por parte del productor de la decisión de compra.
“Este año,
 el productor fue más previsor y tomó la decisión de asegurarse el insumo.
La cadena ya ha comprado el 70 % del fertilizante que necesitará para el desarrollo del cultivo de trigo”.
Esto se
 explica por un escenario con muy buenos precios de trigo y soja y por las favorables relaciones insumo-producto”. Otro dato llamativo de la presente campaña es el aumento de la intención de siembra de cebada forrajera, que hoy se encuentra en las condiciones adecuadas para su desarrollo por la posibilidad de utilizarla como insumo forrajero y por la ventaja que tiene la cosecha más temprana que en el caso del trigo, para la siembra de soja.
“Hay una altísima
 intención de siembra y el paquete tecnológico para este cultivo es similar al del trigo”.
Esto se explica por un escenario con muy buenos precios de trigo y soja y por las favorables relaciones insumo-producto”.
Otro dato llamativo de la presente campaña es el aumento de la intención de siembra de cebada forrajera, que hoy se encuentra en las condiciones adecuadas para su desarrollo por la posibilidad de utilizarla como insumo forrajero y por la ventaja que tiene la cosecha más temprana que en el caso del trigo, para la siembra de soja.
“Hay una altísima intención de siembra y el paquete tecnológico para este cultivo es similar al del trigo”.
En cuanto a la evolución del rendimiento y el área sembrada de trigo desde la década de los 60 a la actualidad, se observa que, con una superficie que se ha mantenido relativamente constante, la producción nacional tiene una tendencia creciente.
La explicación para esto, es sin lugar a dudas la tecnología y el manejo del cultivo que ha permitido prácticamente triplicar el rendimiento promedio por hectárea. En este contexto los miembros de Fertilizar manifestaron que un mejor uso de la tecnología permitirá incrementar los rendimientos para acercarnos al potencial productivo de este cultivo en la Argentina.

En cuanto a las expectativas para esta campaña, el experto comentó que es muy importante tener en cuenta la humedad a la
siembra.
Este parámetro explica una muy importante parte del rendimiento especialmente en zonas del oeste de Buenos Aires y Córdoba donde las precipitaciones de invierno suelen ser muy deficitarias.Para cerrar el encuentro, el Ing. Agr. Salvagiotti de INTA Oliveros explicó cómo se fertiliza un trigo-soja de alto rendimiento y destacó “el trigo es clave en los planteos agrícolas de la región pampeana y juega un rol fundamental en la fertilidad del sistema de producción. La fertilización es la principal herramienta para maximizar la captura de recursos del sistema, sostener el rendimiento y la calidad del grano”.Asimismo dio las pautas para el manejo de nutrientes en
El manejo nutricional del cultivo de trigo va más allá del cultivo en sí, ya que el trigo forma un sistema con la soja. 
Por eso es importante diferenciar los nutrientes, los de menorEn el caso de los dos primeros, no existen limitaciones para fertilizar la rotación (trigo-soja), ya que los nutrientes estarán disponibles no sólo en el trigo sino en la soja siguiente.En cuanto a la fertilización nitrogenada en trigo, el Ingeniero la definió como una herramientaContinuando con la presentación, Daniel Miralles, de la Cátedra de Cereales de la UBA, explicó por qué el año pasado se dieron rendimientos excepcionales en trigo. “La relación entre radiación y temperatura, caracterizada a través del cociente fototermal, define las condiciones de fijación de granos y llenado de los mismos”, comenzó detallando el especialista.
“La campaña pasada, a las buenas condiciones de humedad se sumó una primavera fresca con buena radiación que terminó siendo una condición excepcional para lograr altos rendimientos en trigo por la combinación del alto número de granos por hectárea y un largo período de llenado (muy buen peso de 1000).
Estas condiciones fueron aprovechadas por los nuevos materiales y por el manejo del cultivo”.
Además, señaló que la campaña 2010 fue fresca durante el llenado de granos lo que permitió obtener altos pesos y rendimientos pero con un bajo contenido de proteína debido a que se partió con niveles bajos de oferta de nitrógeno a la siembra.
Esta estrategia de hacer "trigos baratos" (desde el punto de vista del nitrógeno) redundó en bajos niveles de proteína en grano debido a que los altos rindes diluyeron el nitrógeno absorbido.
En este sentido, se evidenció que la disponibilidad de nitrógeno no fue suficiente para los niveles de rendimientos alcanzados.
para no solamente incrementar el rendimiento, sino para incorporar más carbono del aire que finalmente será parte de los residuos y la materia orgánica. 
Es importante fijarse un rendimiento objetivo de acuerdo a las características ambientales de cada sistema (disponibilidad de agua
inicial, probabilidad de precipitaciones, etc.), afirmó. 

Además, sostuvo que el manejo eficiente del nitrógeno empieza por el diagnóstico (muestreo de suelos), que permite saber cuánto
nitrógeno tengo al comienzo de la siembra y, considerando el objetivo de rendimiento, se fija el contenido de Nitrógeno disponible el cual se debe llevar el suelo.
“La diferencia entre lo que tengo en el suelo y lo que necesito debo aplicarla con fertilizante”
.


















Daniel Miralles, Fernando Salvagiotti, Jorge Bassi y Pablo Pussetto
Desde el punto de vista de la estrategia de aplicación se puede pensar en dividir la dosis durante el desarrollo del cultivo,
esto muy ligado a las condiciones climáticas de cada sitio (ocurrencia de precipitaciones).
Finalmente, agregó: “el potencial de rendimiento de cada sitio está. Sólo que hay que sostenerlo con el manejo del cultivo y en especial, con el de los nutrientes”.
Acerca de FERTILIZAR.
FERTILIZAR es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria, cuyo objetivo es la difusión de tecnología de fertilización y nutrición mineral de cultivos y praderas, a través de la difusión de información técnico-científica adaptada a la realidad local, que explique las ventajas agronómicas y económicas del agregado balanceado de nutrientes sobre la productividad de cultivos y pasturas y sobre la fertilidad del suelo para una agricultura sustentable.
Con este objetivo, FERTILIZAR lleva a cabo múltiples actividades de difusión e investigación, entre las cuales se encuentran: financiar becas e investigaciones científico-técnicas, desarrollar convenios tecnológicos y con entidades educativas, coordinar reuniones de divulgación, publicar información científico-técnica sobre el tema, entre otras. FERTILIZAR tiene un intercambio constante con asociaciones del agro como ser Aapresid, Aacrea, INTA, Maizar, Asagir, Acsoja, Universidades privadas y oficiales.
www.fertilizar.org.ar.